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Más allá de las rayas, una vida perdida

  • Benjamín Humberto Alexander Luján Rodríguez
  • 23 nov 2025
  • 6 Min. de lectura

Benjamín Humberto Alexander Luján Rodríguez

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

El escritor John Boyne (Boyne, 2006) nos trajo la historia El niño con el pijama de rayas, la cual fue adaptada al cine por el director Mark Herman (Herman, 2008) y estrenada el 12 de setiembre de 2008 en el Reino Unido. La película recibió varias nominaciones importantes, como el Premio Goya a la mejor película europea en 2009, además de reconocimientos del Cine Independiente Británico en el 2008, entre ellos a la revelación más prometedora, al mejor director y a la mejor actriz. Al principio, se estrenó en cines, aunque actualmente se puede ver en Disney y Amazon Prime Video. Aunque su idioma original está en inglés, también tiene doblajes en español y otros idiomas. La producción estuvo a cargo del Reino Unido y Estados Unidos. La película nos lleva a uno de los periodos más trágicos del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial. En ella vemos la historia desde la perspectiva de un niño alemán llamado Bruno, quien, a pesar de toda la violencia y las indiferencias que lo rodean, conserva una forma de ver la vida que lo lleva a cuestionar lo que realmente ocurre. Él se muda con su familia a un campo de concentración, donde conoce a Shmuel, un niño judío prisionero. Entre ambos surge una amistad sincera, a pesar de que una cerca los separa físicamente. Mientras los adultos justifican el odio y la discriminación con sus ideologías, la inocencia de los dos niños representa un entendimiento puro y sin prejuicios. Sin embargo, esta inocencia se ve afectada y finalmente destruida por el mismo odio y la discriminación que dominan su entorno.  Entonces, ¿puede mantenerse una amistad en medio de un entorno donde todo es odio y discriminación? Considero que la inocencia no puede mantenerse cuando uno vive rodeado de odio y discriminación. A continuación, presentaré mis argumentos para sostener mi postura.


Cuando Bruno descubre la cerca mientras explora el bosque, no entiende qué es ese lugar, solo encuentra a Shmuel, un niño sentado al otro lado, igual de solo que él. Su reacción es completamente natural: se acerca, le pregunta su nombre y habla con él sin pensar en las diferencias que los adultos consideran importantes, no percibe categorías ni jerarquías, solo ve a alguien con quien puede conversar. Este hecho demuestra que los prejuicios no son algo con lo que nacen las personas, sino que se transmiten mediante el entorno social que rodea a los niños. Este punto fue explicado años antes por psicólogos como Allport (1954), quien sostiene que los prejuicios son aprendidos y no naturales. Eso se observa con claridad en la película: Bruno aún no ha interiorizado la ideología nazi, por eso puede relacionarse con Shmuel sin miedo ni rechazo. Lo que para los adultos es “un judío”, para él solo es un niño más. La película evidencia que la discriminación surge de un proceso de enseñanza, no de un impulso genuino. Ello es impactante porque deja claro que los niños no ven enemigos donde no los hay. Si nadie le hubiera enseñado a Bruno que existen divisiones entre personas, él jamás habría visto a Shmuel como alguien distinto. Su amistad nace precisamente porque la inocencia aún no ha sido contaminada por las ideas del mundo adulto.


En otra parte de la historia, Bruno empieza a notar que Shmuel siempre está débil y con hambre, así que decide llevarle comida escondido. Él lo hace porque de verdad le importa su amigo, no porque piense en algo grande o heroico. Sin embargo, cuando los adultos se dan cuenta, Bruno se asusta y lo niega, como si no conociera a Shmuel. Ese momento es bien incómodo porque, aunque no lo hace con mala intención, Bruno termina traicionándolo sin querer. Después se queda con culpa y con esa sensación de haber fallado a alguien que confía en él. Lo que ocurre aquí no es una traición por maldad, sino el resultado de vivir en un sistema que utiliza el miedo como herramienta de control. Investigaciones sobre obediencia como las de Milgram (1974) mostraron que, bajo presión, incluso personas bien intencionadas pueden actuar en contra de lo que consideran correcto. Bruno solo es un niño, pero ya empieza a sentir ese peso. La estructura de autoridad nazi no permite gestos de humanidad hacia quienes consideran inferiores, así que Bruno reacciona buscando protegerse. La película enseña que, dentro de un ambiente lleno de reglas rígidas y amenazas constantes, hasta los niños aprenden a actuar desde el temor y no desde sus valores. Este momento duele porque muestra cómo la violencia del entorno los afecta a ambos. Bruno quiere ser buen amigo, pero también quiere sobrevivir en una casa llena de disciplina extrema. El sistema nazi no solo oprime a quienes están en el campo, sino también a quienes crecen cerca de él, deformando sus decisiones y obligándolos a actuar contra su propia conciencia.


Hacia el final, Bruno decide meterse al campo de concentración porque quiere ayudar a Shmuel a encontrar a su papá. Él no tiene ni idea del peligro real que está corriendo, porque nunca entendió qué era ese lugar. Cuando entran con los demás prisioneros a un espacio cerrado, Bruno piensa que solo es parte de la búsqueda. Los dos niños terminan apretados entre un montón de personas adultas, confundidos y sin saber que están entrando a una cámara de gas. Al final, lo único que pueden hacer es agarrarse de la mano mientras todo ocurre, sin entender que están a punto de morir. La inocencia de los niños no tiene manera de sobrevivir en un sistema diseñado para destruir vidas. Miles de niños reales murieron en los campos sin entender por qué, como registran los archivos del Museo del Holocausto (United States Holocaust Memorial Museum, 2023). La película condensa toda esa violencia en una imagen simbólica: dos amigos unidos por la inocencia, atrapados en un ambiente donde la ideología es más fuerte que cualquier lazo humano. Aquí queda demostrado que, en un entorno sostenido por la discriminación extrema, ninguna amistad, por más pura que sea, puede resistir. Este final deja un mal sabor, porque se aprecia cómo toda esa amistad inocente termina de la peor forma posible. Impacta más por el hecho de que Bruno no tenía nada que ver con ese conflicto, pero igual terminó atrapado en él. Cuando los adultos crean odio, los que más sufren son los que menos entienden lo que está pasando: los niños. Sientes que todo pudo ser diferente si los grandes no hubieran arruinado todo.


En síntesis, después de todo lo que sucede en la película, se aprecia que la amistad de Bruno y Shmuel nunca tuvo una oportunidad real en el mundo en el que les tocó vivir. Ellos solo eran dos niños que querían tener un amigo, alguien con quien hablar y jugar, pero estaban rodeados de un ambiente lleno de odio, reglas absurdas y gente que justificaba la violencia como si fuera algo normal. Por más pura que fuera su amistad, el lugar en el que estaban siempre los iba a terminar afectando: ambos terminan pagando por decisiones que no eran suyas. Ellos ni siquiera entendían lo que estaba pasando e igual quedaron atrapados en un conflicto que los adultos crearon. Surge una reflexión crítica al respecto acerca de que cuando una sociedad se llena de odio y discriminación, al final también se lleva por delante a los más inocentes. La película invita a una reflexión en la que, si seguimos actuando con prejuicios, miedo y desprecio por los demás, repetiremos los mismos errores del pasado. Deja una enseñanza importante: que incluso en situaciones difíciles, lo mínimo que podemos hacer es tratar a los demás con humanidad. La historia de Bruno y Shmuel es dura, sí, pero también es un recordatorio de que la empatía puede marcar la diferencia, y que cuando se pierde, pasan cosas que nadie debería vivir.

 

Referencias

 

Allport, G. W. (1954). The nature of prejudice. Addison-Wesley Publishing Company.

Boyne, J. (2006). The Boy in the Striped Pajamas.  David Fickling Books


Milgram, S. (1974). Obedience to Authority. The New York Times Company.


United States Holocaust Memorial Museum (2023). Children during the Holocaust. https://encyclopedia.ushmm.org/content/en/article/children-during-the-holocaust


Dato bibliográfico


Herman, M. (Director). (2008). El niño con el pijamas de rayas [Película]. Miramax y Disney.


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